Hoy he venido a comer a casa de mis padres y quitando el rato de "Saber y Ganar" el resto ha sido casi un monólogo de #telebasura (la almohadilla distingue en Twitter un tema de conversación o hashtag). Así que pensé en hacer algo que no suelo hacer en Twitter, a pesar de que es una de sus misiones principales, comentar tu opinión sobre algo. El uso mayoritario que hago yo es el de consumo de información por un lado,y por otro, compartir las cosas de Google Reader que más me gustan o me llaman la atención.
Pensé en escribir algo como #prohibiciondetelecincoya pero claro, hay más cadenas que emiten telebasura así que opté luego por un #prohibiciondelatelebasuraya o algo así. Al final decidí que mejor tomaba otro camino y publiqué lo siguiente:
En casa de mis padres. Si un político proponer erradicar la #telebasura hasta me pienso cambiar el sentido de mi voto :-).
Dejando la idea que realmente más me gustó para el blog. En concreto se me ocurrió pensar en un mundo al estilo 1984 de Orwell en el que, llegado el momento, Belén Esteban y sus secuaces serían eliminados/convertidos. Eliminadas sus apariciones públicas y sus centenares de portadas que no han aportado a la sociedad más que celulosa para reciclar y convertidos ellos mismos en trabajadores anónimos de pro para levantar una adormecida sociedad que los necesita.
De esa misma forma, habría más cosas que condenaría al olvido. Condenaría al olvido al PPSOE, condenaría al olvido a los que llegan a ser algo sin demostrar haber sido nadie. A los países a los que, cuanto más dicen pensar en las personas, peor les va a esas personas. A las empresas de cartón piedra que siguen el modelo de esos países (por poner un ejemplo, Venezuela, mucha publicidad interna, mucho "Vergatario" pero luego la gente pasa hambre. Por cierto, el mismo nombre que le dieron al móvil es sintomático y además a los españoles nos suena a otra cosa, a la cosa del mandatario :-D
http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=vergatario
Bueno, no sé si es que me he levantado de la siesta algo quejoso o es que simplemente he vuelto esta semana al trabajo. Esa es la mala noticia, la buena es que esta semana ya se ha acabado y queda una (de trabajo) menos para las Navidades. Y la buena (aunque no sé si la buena o la peor) es que al tercer día de trabajo ya es como si nunca te hubieras ido de vacaciones. Sin duda, necesito que me toque la lotería o que hable alguien de mí de forma airada en Sálvame DeLuxe ( o como se llamen esos programas). Y entonces en #1984, me borrarían a mí :-).
Un saludo, Domingo.
jueves, 18 de agosto de 2011
viernes, 12 de agosto de 2011
Lo que crece en la basura
Me aficioné a Fito en el 2004, en un apartamento de Chicago donde sonaba con cierta insistencia. Cuando llegué aquí, me bajé (no sé si eso se puede decir, pero espero que, como no es delito, no me pase nada) el disco a mi llegada a España y posiblemente fuera uno de los pocos discos que me he bajado desde entonces. A menudo lo he escuchado y me sigue gustando mucho y prácticamente todas las canciones. De entre ellas, hay una que me gusta fundamentalmente por el estribillo y por alguna que otra estrofa como la siguiente:
Nunca me han interesado ni el poder ni la fortuna
lo que admiro son las flores que crecen en la basura
Y eso llevo pensando desde que hará una semana vi, mejor dicho, mi mujer me hizo ver, que en la jardinera estaba brotando un poto. ¿Y cómo es él? ¿Y en qué lugar se enamoró de ti?. Pues bien, él no es sino una consecuencia del pequeñín de la casa, ese "canis vulgaris" bonito con cara de podenquito (según dicen) que durante un tiempo la tomó contra el poto de verdad. Dicen que al poto hay que podarlo de vez en cuando y a este la verdad es que ya le hacía falta. Aquello era prácticamente una madreselva cuando el perro se propuso podarlo a base de dentelladas. Bueno, se propuso y lo consiguió. Del espléndido ejemplar que había a principios de año, debió quedar casi la mitad en estado decente. Así que empuñé las tijeras de podar y me dispuse a arreglar el desaguisado ... y lo conseguí, ahora el poto de nuevo está radiante.
Sin embargo, todo aquello que "sobró" no lo tiré a la basura, lo eché en la jardinera. Además, decidí que, sin duda, serviría para abonarla aunque solo fuera algo. Así, hice varios líos con las ramas cortadas, en su mayoría secas o medio secas, escarbé en la tierra, lo removí todo y esperé a que los bichos vivientes que moran en ella (fundamentalmente lombrices, garantes de que la tierra está en perfecto estado) no se indigestaran por la gran cantidad de comida que les había servido. Tras ello, el riego regular al resto de plantas, incluido el Bonsái que había conseguido salvar de una muerte segura en el Aldi, se había recuperado, había florecido y, en cuanto llegó el calor, se perdió. Todavía lo riego por si reviviera en otoño. Ya veremos. En cualquier caso, incluso si no revive, nueva vida se desarrollaba a escaso metro y medio del mismo. Alguna de las ramas de poto, en un desesperado intento por sobrevivir, empezó a convertir de nuevo células ya diferenciadas en células madre y a echar raíces (o eso creo). El caso es que independientemente de la corrección con que yo haya descrito lo de las células madre, un poto está creciendo en la jardinera y, a poco que salga a su progenitor, ya mismo tendré una pelea permanente con él para limitar su alcance :-).
En otro orden de cosas, aprovecho que mañana no estoy para dejar los deberes hechos :-D
Al segundo sé que sí, pero al primero no sé si lo conocéis. Se llama Jaime y en su juventud tenía bien ganado el apodo de "El Conquistador". A los 23 conoció a la que todavía es la mujer de su vida y su apodo cambió a "El Rey Pescador", no en vano había pocos que pudieran competir con él, al menos, en regadío. Años después él se definiría a sí mismo como "El Samaniego de la Mar" (a estos valencianos es que les gusta tanto los apodos como los juegos de palabras pues Mar no era otra que su mujer). Ahora, Jaime y su esposa viven felices sin que los malos tiempos, que los ha habido, hayan conseguido quebrantar su amor. Sin duda, la prueba más difícil que tuvieron que arrostrar, tuvo lugar hará algo más de nueve años reales, casi treinta temporadas en el mundo HT) cuando un desgraciado accidente laboral le deja, primero casi al borde de la muerte y luego en una larga convalecencia hasta que por fin pudo volver a caminar normalmente.
Afortunadamente para él, un espigado chaval de casi tres metros (y subiendo) a pesar de sus escasos doce años lo subió a sus espaldas, echó a correr y en cuatro zancadas estaban en el "Hospital Nuevo" justo en el mismo momento en que el filántropo local cortaba la cinta. Dicho filántropo, cuyo nombre me guardaré (aunque en realidad basta con hacer un par de sencillas búsquedas por Google para averiguarlo), supo al momento que había encontrado las dos piezas que andaba buscando para su otro proyecto, el deportivo.
Desde entonces, dos amigos para siempre, uno con más centímetros que goles y otro del que dicen que es la mano derecha del presi, el del trabajo sucio para que todo esté limpio (el presi se refiere a él como "Método Milton") y el mejor convirtiendo egocéntricos con talento en virtuosos jugadores de equipo sin necesidad de tocar un balón. Desde entonces, ambos han sido los únicos con acceso a las llaves del Pfizers Arena. No se sabe demasiado a ciencia cierta quién habrá abierto o cerrado más veces las instalaciones. Posiblemente se encuentren en empate técnico. En lo que seguro que no se ganan es en la habilidad para rematar balones que tenía uno y en la de remendar redes que tenía el otro. Habilidades, ciertamente, complementarias.
Un saludo, Domingo.
Nunca me han interesado ni el poder ni la fortuna
lo que admiro son las flores que crecen en la basura
Y eso llevo pensando desde que hará una semana vi, mejor dicho, mi mujer me hizo ver, que en la jardinera estaba brotando un poto. ¿Y cómo es él? ¿Y en qué lugar se enamoró de ti?. Pues bien, él no es sino una consecuencia del pequeñín de la casa, ese "canis vulgaris" bonito con cara de podenquito (según dicen) que durante un tiempo la tomó contra el poto de verdad. Dicen que al poto hay que podarlo de vez en cuando y a este la verdad es que ya le hacía falta. Aquello era prácticamente una madreselva cuando el perro se propuso podarlo a base de dentelladas. Bueno, se propuso y lo consiguió. Del espléndido ejemplar que había a principios de año, debió quedar casi la mitad en estado decente. Así que empuñé las tijeras de podar y me dispuse a arreglar el desaguisado ... y lo conseguí, ahora el poto de nuevo está radiante.
Sin embargo, todo aquello que "sobró" no lo tiré a la basura, lo eché en la jardinera. Además, decidí que, sin duda, serviría para abonarla aunque solo fuera algo. Así, hice varios líos con las ramas cortadas, en su mayoría secas o medio secas, escarbé en la tierra, lo removí todo y esperé a que los bichos vivientes que moran en ella (fundamentalmente lombrices, garantes de que la tierra está en perfecto estado) no se indigestaran por la gran cantidad de comida que les había servido. Tras ello, el riego regular al resto de plantas, incluido el Bonsái que había conseguido salvar de una muerte segura en el Aldi, se había recuperado, había florecido y, en cuanto llegó el calor, se perdió. Todavía lo riego por si reviviera en otoño. Ya veremos. En cualquier caso, incluso si no revive, nueva vida se desarrollaba a escaso metro y medio del mismo. Alguna de las ramas de poto, en un desesperado intento por sobrevivir, empezó a convertir de nuevo células ya diferenciadas en células madre y a echar raíces (o eso creo). El caso es que independientemente de la corrección con que yo haya descrito lo de las células madre, un poto está creciendo en la jardinera y, a poco que salga a su progenitor, ya mismo tendré una pelea permanente con él para limitar su alcance :-).
En otro orden de cosas, aprovecho que mañana no estoy para dejar los deberes hechos :-D
Al segundo sé que sí, pero al primero no sé si lo conocéis. Se llama Jaime y en su juventud tenía bien ganado el apodo de "El Conquistador". A los 23 conoció a la que todavía es la mujer de su vida y su apodo cambió a "El Rey Pescador", no en vano había pocos que pudieran competir con él, al menos, en regadío. Años después él se definiría a sí mismo como "El Samaniego de la Mar" (a estos valencianos es que les gusta tanto los apodos como los juegos de palabras pues Mar no era otra que su mujer). Ahora, Jaime y su esposa viven felices sin que los malos tiempos, que los ha habido, hayan conseguido quebrantar su amor. Sin duda, la prueba más difícil que tuvieron que arrostrar, tuvo lugar hará algo más de nueve años reales, casi treinta temporadas en el mundo HT) cuando un desgraciado accidente laboral le deja, primero casi al borde de la muerte y luego en una larga convalecencia hasta que por fin pudo volver a caminar normalmente.
Afortunadamente para él, un espigado chaval de casi tres metros (y subiendo) a pesar de sus escasos doce años lo subió a sus espaldas, echó a correr y en cuatro zancadas estaban en el "Hospital Nuevo" justo en el mismo momento en que el filántropo local cortaba la cinta. Dicho filántropo, cuyo nombre me guardaré (aunque en realidad basta con hacer un par de sencillas búsquedas por Google para averiguarlo), supo al momento que había encontrado las dos piezas que andaba buscando para su otro proyecto, el deportivo.
Desde entonces, dos amigos para siempre, uno con más centímetros que goles y otro del que dicen que es la mano derecha del presi, el del trabajo sucio para que todo esté limpio (el presi se refiere a él como "Método Milton") y el mejor convirtiendo egocéntricos con talento en virtuosos jugadores de equipo sin necesidad de tocar un balón. Desde entonces, ambos han sido los únicos con acceso a las llaves del Pfizers Arena. No se sabe demasiado a ciencia cierta quién habrá abierto o cerrado más veces las instalaciones. Posiblemente se encuentren en empate técnico. En lo que seguro que no se ganan es en la habilidad para rematar balones que tenía uno y en la de remendar redes que tenía el otro. Habilidades, ciertamente, complementarias.
Un saludo, Domingo.
sábado, 6 de agosto de 2011
Dublín y alrededores
Bueno, pues antes de nada, quisiera comentar que Dublín es una de las ciudades que más me ha gustado y, probablemente, la que más "auténtica" me ha parecido. Paseando por Dublín uno podía tener la sensación de ver y sentir algo moderadamente parecido a lo que vieran los dublineses de hace 100 años, por ejemplo. Algo que creo que no se daría en Londres, en Madrid o en Chicago.
Así que vamos con una pequeña selección de fotos con su correspondiente pie/explicación.
Así que vamos con una pequeña selección de fotos con su correspondiente pie/explicación.
Catedral de San Patricio. Dublín tiene, al menos dos catedrales en el centro de la ciudad, pero ninguna católica. La católica está a las afueras, es una catedral funcional, muy grande pues allí los católicos son mayoría, pero nada del estilo de la foto. Esto viene de cuando los ingleses gobernaban allí y el catolicismo estaba poco más que proscrito. Como anécdota, la libertad de culto y el número de iglesias que hay (al menos aparentemente) me recordó a la de EEUU, curiosamente. ¿Será por todos los irlandeses que emigraron? :-).
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Foto de la fábrica de "Guinnes" en un día lluvioso. Creo que pocas fotos habrá, como esta, que puedan captar la auténtica esencia irlandesa :-D. Sobre la lluvia, hay camisetas describiendo las estaciones y el elemento común es siempre: la lluvia.
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Una de mis asignaturas pendietes, el Ulysses de James Joyce. Lo tengo ahí listo para ir a la guerra en cuanto me quite de en medio alguno que otro. A ver si es tan duro el león como lo pintan. Yo, por lo pronto, tengo foto con el escritor :-D.
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Excursión a la zona de Glendalough. Vistas maravillosas como esta.
En esa misma excursión, el Stonehenge irlandés. Antigua abadía/pueblo, pueblo/abadía de los que quedan algunos restos misteriosos y lápidas, muchas lápidas.
Artesanía del pueblo de Avoca. Irlanda es famosa por sus ovejas y sus vacas. Avoca por lo que hacen con las lanas ( y por vender caro eso que hacen).
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La calzada del Gigante ( de los gigantes) Giant's Causway. Simplemente espectacular. ¿Quién no recordaba esas fotos del libro de BUP (eso sí, no recuerdo el curso) donde se hablaba del basalto y estas, de nuevo, espectaculares formaciones. Eso sí, esto es ya Irlanda del Norte, territorio inglés.
En particular cercano a Belfast donde se pueden ver murales como este. Por mucho que la zona católica fuera simpatizante del IRA, si empiezan a ver carteles donde se mezclan cosas como el IRA, la revolución cubana, el conflicto palestino , ETA, etc, y les parece normal, es para que se lo hagan mirar.
Kilkenny: Le llaman, no sin razón, el pueblo medieval. Hay algo así como dos catedrales, dos o tres iglesias de tamaño parecido al de las catedrales y una abadía (la abadía negra, Black Abbey, por el tipo de mármol usado), dos centros comerciales, multitud de pubs, un río y, cómo no, un castillo medieval. Todo esto en una pueblo de 8000 habitantes. Es, salvando las distancias, como Florencia y como me gusta a mí que sean las cosas: muchas, de interés y en un espacio limitado.
Un saludo, Domingo.
Relatos
Hace ya tiempo que no escribo ningún relato, de esos que se elaboran mientras corres por la calle (o por la ciudad deportiva). Quizás por eso, mejor dicho, quizás parcialmente por eso y quizás parcialmente porque estoy en una fase en la que intento conocer con más detalle qué es lo que me gusta leer para saber qué me gustaría escribir, si llegara o llegase el momento. Creo que en un "tuit" Pérez-Reverte comentó que un escrito bueno escribe, bien o mal, pero con su estilo. Uno malo, sin embargo, escribe como los 100 escritores a los que le gustaría parecerse. Debe ser la enésima vez que digo que muy probablemente no sea yo un escritor bueno, y, de serlo, todavía me faltaría el ingenio y la suerte (el ingenio porque tendría que escribir algo, naturalmente, y la suerte porque sin ella es imposible ser un escritor de éxito, que es en lo que la gente normalmente piensa cuando cree que escribe bien.
Yo, por ahora, me conformo con escribir. Escribir algunas cosas que son tonterías o algunas otras que son más serias y me reflejan. Entre las primeras está lo que escribí la semana pasada y lo que continúo esta. No es más que una mini-historia, un mini-cuento de algo que podría pasar unos minutos antes de que empezara un partido de Hattrick como el que esta tarde he perdido contra un equipo eminentemente superior por 3-0. Los nombres usados, sin embargo, no pertenecen a nadie de mi equipo sino a otro diferente. Aviso que no está muy pulido porque fue escrito a salto de Mata, jugador del Valencia :-D.
Joan Capdevila (casualidades de la vida), 87 años, socio de Pfizers con el carnet número 3 (dicen que el 1 es el presi y el 2 es Sama) se dirige cojeando a la puerta 9 del estadio, la puerta Samaniego, la llaman. Dicen que las entradas especifican claramente si el afortunado dueño de la misma se sentará en Palco, Tribuna, Gol o Samanie-Gol. Samanie-Gol es la zona a la que proporciona acceso directo la anteriormente mencionada puerta 9, la zona donde los hinchas de Pfizers que llevan el escudo tatuado a fuego en su alma guardan un escrupuloso minuto de alboroto los minutos 9 de cada primer y segunda parte, al grito de ¡¡¡Pedroooo, Pedrooo, Pedrooo!!! como si les correspondiera a ellos entregar el Óscar al mejor jugador del mundo mundial.
Joan Capdevila (casualidades de la vida), 87 años, socio de Pfizers con el carnet número 3 mira la cola ... vacía. Hoy no habrá lleno; el público, desencantado con el arranque liguero no ha respondido como debiera. Es por tanto su turno. Hoy el equipo SÍ lo necesita, hoy, al contrario que esos grandes días de júbilo general, no verá el partido desde casa.
Y, tras esto, a ver si puedo subir algunas fotillos del viaje :-D.
Un saludo, Domingo.
Yo, por ahora, me conformo con escribir. Escribir algunas cosas que son tonterías o algunas otras que son más serias y me reflejan. Entre las primeras está lo que escribí la semana pasada y lo que continúo esta. No es más que una mini-historia, un mini-cuento de algo que podría pasar unos minutos antes de que empezara un partido de Hattrick como el que esta tarde he perdido contra un equipo eminentemente superior por 3-0. Los nombres usados, sin embargo, no pertenecen a nadie de mi equipo sino a otro diferente. Aviso que no está muy pulido porque fue escrito a salto de Mata, jugador del Valencia :-D.
Joan Capdevila (casualidades de la vida), 87 años, socio de Pfizers con el carnet número 3 (dicen que el 1 es el presi y el 2 es Sama) se dirige cojeando a la puerta 9 del estadio, la puerta Samaniego, la llaman. Dicen que las entradas especifican claramente si el afortunado dueño de la misma se sentará en Palco, Tribuna, Gol o Samanie-Gol. Samanie-Gol es la zona a la que proporciona acceso directo la anteriormente mencionada puerta 9, la zona donde los hinchas de Pfizers que llevan el escudo tatuado a fuego en su alma guardan un escrupuloso minuto de alboroto los minutos 9 de cada primer y segunda parte, al grito de ¡¡¡Pedroooo, Pedrooo, Pedrooo!!! como si les correspondiera a ellos entregar el Óscar al mejor jugador del mundo mundial.
Joan Capdevila (casualidades de la vida), 87 años, socio de Pfizers con el carnet número 3 mira la cola ... vacía. Hoy no habrá lleno; el público, desencantado con el arranque liguero no ha respondido como debiera. Es por tanto su turno. Hoy el equipo SÍ lo necesita, hoy, al contrario que esos grandes días de júbilo general, no verá el partido desde casa.
Y, tras esto, a ver si puedo subir algunas fotillos del viaje :-D.
Un saludo, Domingo.
sábado, 30 de julio de 2011
De fútbol y literatura
Hoy, tras la correspondiente gira por Irlanda, hemos vuelto al fútbol. De hecho debíamos haber vuelto el jueves pero las vacaciones se han adelantado y por ahora solo seguiremos los sábados ... hasta la feria. No está mal porque hoy he notado menos molestias que las últimas veces, molestias que provienen, sin duda, de los partidos de los jueves. Y nada, un tres para tres decente en el que se ha vuelto a evidenciar que tendría que perder unos kilillos para ponerme al nivel de Pepe, que ha vuelto a ir y volver con la bici. Con un par.
Tras el fútbol real, el virtual. Ese que podríamos describir, libremente, de forma parecida a la siguiente:
La gente está ya prácticamente toda en la grada. Solo los últimos rezagados apuran estos instantes de impasse con el codo apoyado en la barra del bar. Unos miran con desgana los vasos de cristal que no pueden sacar del mismo. No es por beberse el güiski con coca cola, eso lo hacen encantados, es por la necesidad de tener que hacerlo ahora mismo de un trago y dejando el hielo casi intacto, que es lo que en realidad les gusta de ese acto social, el jugueteo con los cubitos de hielo. Otros, ya con el paladar anestesiado por el vaso vacío, se impulsan contra la barra con la fuerza necesaria para que la newtoniana reacción les baje del taburete y les dirija hacia el campo como cordero que va al matadero. Hoy se presenta un día complicado ... un día de esos en los que gusta ir al fútbol.
En los que más o menos gusta ir al fútbol. Me preguntaban no hace mucho si iba a comprarme la nueva equipación del málaga de 65 euros. Me llamó la atención que supieran, sin ser de Málaga, el precio de la equipación pero supuse que habría salido en algún noticiero junto a los fichajes que ha hecho el jeque (bueno, pagado más que hecho) y a la expectación que se ha levantado en la ciudad. De hecho, esta misma mañana, cuando llegué al partido, mis compañeros estaban hablando de lo mismo.
También me llamó la atención que me dijeran el precio como si este fuera excesivamente caro cuando yo tenía entendido que las equipaciones oficiales solían costar más o menos eso. De hecho, acabo de mirar en una página de internet que vende equipaciones y las del Málaga, Madrid o Barcelona andaban de media por ahí, con un mínimo de unos 45 euros y un máximo de 100 y pico en modelos puntuales de conmemoración.
Así que dije que no, que no iba a comprarme la elástica y que nunca lo había hecho. Hace tiempo que el fútbol me interesa más por la gente con la que lo juego, ya sea virtual o real, que por los fichajes o los siete partidos del siglo que se juegan cada año. A pesar de todo, y no sé si de forma un tanto incoherente, reconozco ser ojeador del Marca por internet y de estar interesado, normalmente, en el mercado de fichajes :-).
Y hablando de internet, la próxima semana probaré una combinación que supone uno de los pocos caprichos que, de vez en cuando, me doy. Dicen los que lo han probado que la experiencia es muy buena y que acaban por apenas utilizar el ordenador. Y probablemente será cierto, excepto por la experiencia de escribir, ya sea un correo, ya sea en un blog. Pero, por ejemplo, la simple lectura de noticias o correo puede que sí resulte bastante cómoda. En fin, no falta mucho (espero) para que lo sepa de primera mano.
Lo que sí tengo claro es que la lectura de libros seguirá siendo, por ahora y salvo sorpresa mayúscula durante muchos años, en formato físico. En este sentido, el viaje ha supuesto un pequeño parón en el que estaba leyendo (me lo hubiera llevado y posiblemente lo habría acabado pero preferí llevarme alguno menos voluminoso) en beneficio de un clásico: Sherlock Holmes. Esto me ha permitido recordar por qué hace 20 años, unos 22 para ser exactos, sus aventuras me gustaron tanto que me bebí aquel pequeño tomo de 900 páginas y letra casi minúscula. Esta vez han sido solo 300 de tamaño más esponjoso y en versión original, pero el encanto sigue siendo el mismo, si no mayor, por el hecho de que la película no estuviera doblada. Por cierto, una de las fotos que quizás suba es de Belfast. Allí había una pintada con las letras VR. Nuestro guía las tradujo como "Victoria Regis" (igual que tradujo PoW como prisionero político en vez de prisionero de guerra). El primer fallo podría haberlo evitado de haber leído y recordado a Conan Doyle cuando narra cómo Holmes había "escrito" a base de balazos esas iniciales en su pared y lo que ellas significaban: "Victoria Regina".
Un saludo, Domingo.
Tras el fútbol real, el virtual. Ese que podríamos describir, libremente, de forma parecida a la siguiente:
La gente está ya prácticamente toda en la grada. Solo los últimos rezagados apuran estos instantes de impasse con el codo apoyado en la barra del bar. Unos miran con desgana los vasos de cristal que no pueden sacar del mismo. No es por beberse el güiski con coca cola, eso lo hacen encantados, es por la necesidad de tener que hacerlo ahora mismo de un trago y dejando el hielo casi intacto, que es lo que en realidad les gusta de ese acto social, el jugueteo con los cubitos de hielo. Otros, ya con el paladar anestesiado por el vaso vacío, se impulsan contra la barra con la fuerza necesaria para que la newtoniana reacción les baje del taburete y les dirija hacia el campo como cordero que va al matadero. Hoy se presenta un día complicado ... un día de esos en los que gusta ir al fútbol.
En los que más o menos gusta ir al fútbol. Me preguntaban no hace mucho si iba a comprarme la nueva equipación del málaga de 65 euros. Me llamó la atención que supieran, sin ser de Málaga, el precio de la equipación pero supuse que habría salido en algún noticiero junto a los fichajes que ha hecho el jeque (bueno, pagado más que hecho) y a la expectación que se ha levantado en la ciudad. De hecho, esta misma mañana, cuando llegué al partido, mis compañeros estaban hablando de lo mismo.
También me llamó la atención que me dijeran el precio como si este fuera excesivamente caro cuando yo tenía entendido que las equipaciones oficiales solían costar más o menos eso. De hecho, acabo de mirar en una página de internet que vende equipaciones y las del Málaga, Madrid o Barcelona andaban de media por ahí, con un mínimo de unos 45 euros y un máximo de 100 y pico en modelos puntuales de conmemoración.
Así que dije que no, que no iba a comprarme la elástica y que nunca lo había hecho. Hace tiempo que el fútbol me interesa más por la gente con la que lo juego, ya sea virtual o real, que por los fichajes o los siete partidos del siglo que se juegan cada año. A pesar de todo, y no sé si de forma un tanto incoherente, reconozco ser ojeador del Marca por internet y de estar interesado, normalmente, en el mercado de fichajes :-).
Y hablando de internet, la próxima semana probaré una combinación que supone uno de los pocos caprichos que, de vez en cuando, me doy. Dicen los que lo han probado que la experiencia es muy buena y que acaban por apenas utilizar el ordenador. Y probablemente será cierto, excepto por la experiencia de escribir, ya sea un correo, ya sea en un blog. Pero, por ejemplo, la simple lectura de noticias o correo puede que sí resulte bastante cómoda. En fin, no falta mucho (espero) para que lo sepa de primera mano.
Lo que sí tengo claro es que la lectura de libros seguirá siendo, por ahora y salvo sorpresa mayúscula durante muchos años, en formato físico. En este sentido, el viaje ha supuesto un pequeño parón en el que estaba leyendo (me lo hubiera llevado y posiblemente lo habría acabado pero preferí llevarme alguno menos voluminoso) en beneficio de un clásico: Sherlock Holmes. Esto me ha permitido recordar por qué hace 20 años, unos 22 para ser exactos, sus aventuras me gustaron tanto que me bebí aquel pequeño tomo de 900 páginas y letra casi minúscula. Esta vez han sido solo 300 de tamaño más esponjoso y en versión original, pero el encanto sigue siendo el mismo, si no mayor, por el hecho de que la película no estuviera doblada. Por cierto, una de las fotos que quizás suba es de Belfast. Allí había una pintada con las letras VR. Nuestro guía las tradujo como "Victoria Regis" (igual que tradujo PoW como prisionero político en vez de prisionero de guerra). El primer fallo podría haberlo evitado de haber leído y recordado a Conan Doyle cuando narra cómo Holmes había "escrito" a base de balazos esas iniciales en su pared y lo que ellas significaban: "Victoria Regina".
Un saludo, Domingo.
jueves, 28 de julio de 2011
Estamos de vuelta - Táimid ar ais
Al menos eso dice el traductor de Google Español/Irlandés.
Cuando tenga algo más de tiempo pondré alguna fotillo pero, sin lugar a dudas, Irlanda merece ser visitada. En Dublín, nada más llegar, te puedes sentir perfectamente como si vivieras en el Dublín de hace 50 ó 100 años, ese por el que dicen que caminaba el Ulysses de Joyce que todavía tengo pendiente (un día de estos me animaré a iniciar el combate y a ver quién cae primero si él o yo :-D).
Y, además de los increíbles paisajes de valles, ríos y cristales de autobuses mojados (y eso que tuvimos suerte y solo nos llovió dos días), yo destacaría sobre el resto las dos siguientes cosas
La Calzada del Gigante o de los Gigantes esa misma que estudiábamos en BUP hará 20 años con sus espectaculares columnas de basalto (fotos en google) como las del chiste :-D
La profesora lleva una muestra de mineral a la clase
- A ver Jaimito, ¿qué es esto? (Le enseña el mineral).
(Tímido por no saber) - Una piedra
Un compañero intenta soplarle la respuesta:
- Basalto
Jaimito, gritando, dice:
- ¡¡¡Una piedra!!!
Y la ciudad medieval de Kilkenny con más fotos en Google.
Un saludo, Domingo.
Cuando tenga algo más de tiempo pondré alguna fotillo pero, sin lugar a dudas, Irlanda merece ser visitada. En Dublín, nada más llegar, te puedes sentir perfectamente como si vivieras en el Dublín de hace 50 ó 100 años, ese por el que dicen que caminaba el Ulysses de Joyce que todavía tengo pendiente (un día de estos me animaré a iniciar el combate y a ver quién cae primero si él o yo :-D).
Y, además de los increíbles paisajes de valles, ríos y cristales de autobuses mojados (y eso que tuvimos suerte y solo nos llovió dos días), yo destacaría sobre el resto las dos siguientes cosas
La Calzada del Gigante o de los Gigantes esa misma que estudiábamos en BUP hará 20 años con sus espectaculares columnas de basalto (fotos en google) como las del chiste :-D
La profesora lleva una muestra de mineral a la clase
- A ver Jaimito, ¿qué es esto? (Le enseña el mineral).
(Tímido por no saber) - Una piedra
Un compañero intenta soplarle la respuesta:
- Basalto
Jaimito, gritando, dice:
- ¡¡¡Una piedra!!!
Y la ciudad medieval de Kilkenny con más fotos en Google.
Un saludo, Domingo.
sábado, 16 de julio de 2011
Take it easy
Bueno, se acabaron (aunque solo por un mes y no del todo) los madrugones y esas cosillas que llevan asociadas. Aunque también es verdad que siempre, bueno no siempre, últimamente más bien, que voy a quejarme de mi trabajo pienso en todos los que tienen vacaciones forzosas. Mi casa paterna, sin duda, es muy afortunada. Dos hijos y los dos trabajamos en condiciones aceptables o incluso buenas o muy buenas en comparación con tantos y tantos trabajos que hay por ahí.
Sin salir de la familia, mis primos por ejemplo, los que tienen, tienen trabajos mucho más precarios con horarios de esos que solo son posibles porque la cosa está como está. Y por el lado político, el panorama es parecido. Así que, definitivamente, no tengo derecho a quejarme.
Una vez hecha la necesaria aclaración (aclaración que por otra parte, a pesar de su necesidad, es posible que se me olvide otras veces), ya estoy de vacaciones. Y durante las vacaciones pues el viaje, Dios mediante, a uno de los países PIGS,aunque ya somos los PIIGS y casi que ya podemos ser los BIGSIP con la ayuda de Bélgica. De hecho lo de BIG SIP vendría a cuento con el país en cuestión, habida cuenta de su fama :-D.
¿Y qué más?, pues quiero quedar con algún que otro amigo, hacer deporte, sacar los perrors, ir a la playa, a la piscina y , por supuesto, cualquier otra sugerencia que añada la señora. No vamos a descubrir ahora quién es quien manda en cualquier casa :-D.
Y pensar, es posible que también piense. Últimamente me ha dado por pensar en convertirme en emprendedor en algún día. Pero desde luego no sería un emprendedor de los de liarse la manta a la cabeza y a ver qué sale. Sería un emprendedor de los que saltan con red. Tampoco tendría por qué ser un emprendedor de los que crean Twitter, quizás alguna tontería, algo como hobby. No sé. El tiempo dirá.
Y también me ha dado por pensar qué haría si tuviera la vida resuelta. Y posiblemente me dedicaría a vivir. Quizás escribiera algo, algo con poco éxito porque cada vez que leo me doy cuenta (no sé si de forma equivocada o no) que para escribir como me gustaría tendría que saber mucho más de lo que sé. A pesar de todo, escribir me gusta. Quizás no me apasiona pero sí me gusta. Y, es curioso, pero me gustan dos cosas muy diferentes. Me gusta escribir como escribo en un blog, centenares de palabras que transmiten solo dos o tres conceptos. Creo que en el blog escribo como hablo, que es prácticamente como habla mi madre. Te empieza a contar algo pero se pierde en los detalles de cosas que no tienen nada que ver y yo me aguanto las ganas de decirle que vaya directamente al grano porque no me siento capacitado para ello. Me pasa lo mismo cuando utiliza alguna palabra o algún tiempo verbal de forma incorrecta.
Y frente a esta forma que me recuerda en cierta forma a los protocolos de internet, pues del tráfico generado por la red, el contenido es solo una parte, parte que a veces (solo a veces) es muy pequeña. El resto son sentencias típicas de los protocolos como de dónde viene a dónde va, a qué dedica el tiempo libre, etc. Pues frente a esta forma, está la totalmente opuesta. En mi caso se trata de las rimas y más concretamente los acrósticos. Recuerdo ahora, aunque parcialmente, uno que envié hace unos meses al resto del equipo. Habían sido unas semanas antes los cumpleaños de tres de ellos y no habían llevado nada para celebrarlo así que se pusieron de acuerdo, nos reunieron en una sala y nos agasajaron con un buen desayuno para expiar su mala conciencia. El desayuno además fue disfrazado de reunión, convocándonos a la sala tal a la hora cual como una reunión de equipo cualquiera. Y también como una reunión de equipo cualquiera había que levantar acta de la misma. Además alguien sugirió que hiciera alguna rima y la unión de ambas ideas dio lugar a algo parecido a lo siguiente:
Acta de un desayuno,
Cerrando ciclos cumpleañeros
Tantos manjares dulceros
Alcoholes no hubo ninguno.
Se trata en este caso de cuatro versos de rima sonante, no excesivamente largos, más bien cortos, catorce palabras en total. Pues bien, con catorce palabras se expresan las siguientes ideas:
Y yo creo que ya está, que no es poco. Con catorce palabras se transmiten seis ideas para cuya explicación es necesaria, de media, bastante más que esas catorce palabras. Vamos que la ratio de compresión es bastante alta. Y eso es precisamente lo que me gusta de las rimas, poder contar una historia en unos pocos versos, cortos, a poder ser.
Así que, posiblemente, si escribiera un libro, algún acróstico que otro caería. Ahh, eso sí. En ese libro imaginario también me impondría un límite: 300-400 páginas a lo sumo. Libros como el que estoy leyendo ahora y como el anterior de 600-700 páginas que no te terminan de enganchar del todo (más el de ahora) hacen que sea más fácil darles de lado. Si no tuviera la manía de terminarlos, posiblemente al actual le daba carpetazo. Aunque bueno, también recuerdo uno de Pérez reverte en el que lo mejor con diferencia (para mí, claro está) eran las últimas 50-100 páginas.
Un saludo, Domingo.
Sin salir de la familia, mis primos por ejemplo, los que tienen, tienen trabajos mucho más precarios con horarios de esos que solo son posibles porque la cosa está como está. Y por el lado político, el panorama es parecido. Así que, definitivamente, no tengo derecho a quejarme.
Una vez hecha la necesaria aclaración (aclaración que por otra parte, a pesar de su necesidad, es posible que se me olvide otras veces), ya estoy de vacaciones. Y durante las vacaciones pues el viaje, Dios mediante, a uno de los países PIGS,aunque ya somos los PIIGS y casi que ya podemos ser los BIGSIP con la ayuda de Bélgica. De hecho lo de BIG SIP vendría a cuento con el país en cuestión, habida cuenta de su fama :-D.
¿Y qué más?, pues quiero quedar con algún que otro amigo, hacer deporte, sacar los perrors, ir a la playa, a la piscina y , por supuesto, cualquier otra sugerencia que añada la señora. No vamos a descubrir ahora quién es quien manda en cualquier casa :-D.
Y pensar, es posible que también piense. Últimamente me ha dado por pensar en convertirme en emprendedor en algún día. Pero desde luego no sería un emprendedor de los de liarse la manta a la cabeza y a ver qué sale. Sería un emprendedor de los que saltan con red. Tampoco tendría por qué ser un emprendedor de los que crean Twitter, quizás alguna tontería, algo como hobby. No sé. El tiempo dirá.
Y también me ha dado por pensar qué haría si tuviera la vida resuelta. Y posiblemente me dedicaría a vivir. Quizás escribiera algo, algo con poco éxito porque cada vez que leo me doy cuenta (no sé si de forma equivocada o no) que para escribir como me gustaría tendría que saber mucho más de lo que sé. A pesar de todo, escribir me gusta. Quizás no me apasiona pero sí me gusta. Y, es curioso, pero me gustan dos cosas muy diferentes. Me gusta escribir como escribo en un blog, centenares de palabras que transmiten solo dos o tres conceptos. Creo que en el blog escribo como hablo, que es prácticamente como habla mi madre. Te empieza a contar algo pero se pierde en los detalles de cosas que no tienen nada que ver y yo me aguanto las ganas de decirle que vaya directamente al grano porque no me siento capacitado para ello. Me pasa lo mismo cuando utiliza alguna palabra o algún tiempo verbal de forma incorrecta.
Y frente a esta forma que me recuerda en cierta forma a los protocolos de internet, pues del tráfico generado por la red, el contenido es solo una parte, parte que a veces (solo a veces) es muy pequeña. El resto son sentencias típicas de los protocolos como de dónde viene a dónde va, a qué dedica el tiempo libre, etc. Pues frente a esta forma, está la totalmente opuesta. En mi caso se trata de las rimas y más concretamente los acrósticos. Recuerdo ahora, aunque parcialmente, uno que envié hace unos meses al resto del equipo. Habían sido unas semanas antes los cumpleaños de tres de ellos y no habían llevado nada para celebrarlo así que se pusieron de acuerdo, nos reunieron en una sala y nos agasajaron con un buen desayuno para expiar su mala conciencia. El desayuno además fue disfrazado de reunión, convocándonos a la sala tal a la hora cual como una reunión de equipo cualquiera. Y también como una reunión de equipo cualquiera había que levantar acta de la misma. Además alguien sugirió que hiciera alguna rima y la unión de ambas ideas dio lugar a algo parecido a lo siguiente:
Acta de un desayuno,
Cerrando ciclos cumpleañeros
Tantos manjares dulceros
Alcoholes no hubo ninguno.
Se trata en este caso de cuatro versos de rima sonante, no excesivamente largos, más bien cortos, catorce palabras en total. Pues bien, con catorce palabras se expresan las siguientes ideas:
- Es un acta de una reunión, lo más importante y que va en el acróstico.
- La reunión en cuestión no era sino para desayunar.
- El motivo del desayuno eran los cumpleaños atrasados.
- Se hace un paralelismo de los cumpleaños con cosas de trabajo que se abrieron hace tiempo y no se terminaban de cerrar. Eso en cuestión, era importante en aquel momento pues parte del equipo estaba centrado en eso.
- Hubo muchos dulces e incluso sobraron. La gente lo comentaba durante el desayuno, como en casi todos estas celebraciones, tendemos a comprar de más.
- Hubo bebidas de diferentes tipos, pero ninguna alcohólica. Esa fue también el otro gran comentario, entiendo que apoyado sobre todo por los bebedores sociales. A mí la verdad es que me tiraban más los zumos que había sobre la mesa que las bebidas espirituosas que faltaban.
Y yo creo que ya está, que no es poco. Con catorce palabras se transmiten seis ideas para cuya explicación es necesaria, de media, bastante más que esas catorce palabras. Vamos que la ratio de compresión es bastante alta. Y eso es precisamente lo que me gusta de las rimas, poder contar una historia en unos pocos versos, cortos, a poder ser.
Así que, posiblemente, si escribiera un libro, algún acróstico que otro caería. Ahh, eso sí. En ese libro imaginario también me impondría un límite: 300-400 páginas a lo sumo. Libros como el que estoy leyendo ahora y como el anterior de 600-700 páginas que no te terminan de enganchar del todo (más el de ahora) hacen que sea más fácil darles de lado. Si no tuviera la manía de terminarlos, posiblemente al actual le daba carpetazo. Aunque bueno, también recuerdo uno de Pérez reverte en el que lo mejor con diferencia (para mí, claro está) eran las últimas 50-100 páginas.
Un saludo, Domingo.
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